Esta mañana, el salón de la Cooperativa de Electricidad Bariloche se llenó de entusiasmo con la presentación de un nuevo y ambicioso proyecto por parte del Gobierno de Río Negro, que promete transformar el sistema sanitario de la provincia. Encabezados por el Ministro de Salud, Demetrio Thalasselis, junto a la representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Argentina y el gobernador Alberto Weretilneck, los funcionarios provinciales dieron a conocer un plan de digitalización y mejora de infraestructura que ya ha comenzado a tomar forma y que se proyecta consolidar en los próximos años. Durante el evento, Thalasselis explicó los desafíos que enfrenta el sistema de salud y cómo este cambio de paradigmas tiene como objetivo mejorar la atención médica, incorporando tecnología y disminuyendo la carga administrativa sobre los equipos de salud.
Uno de los componentes más destacados de este plan es la implementación de una historia clínica digital unificada, donde la información médica de cada paciente estará centralizada. Actualmente, hay 80 mil rionegrinos registrados en este sistema, pero el objetivo es alcanzar a más de 300 mil habitantes que dependen del sistema público. Thalasselis enfatizó que integrar datos de los sistemas público y privado permitirá tener una visión más completa de la salud en toda la provincia, lo que mejorará la toma de decisiones y la gestión de recursos. Además, se busca ofrecer acceso a servicios de salud en localidades remotas, abordando el reto de las grandes distancias de Río Negro, acercando la atención médica a donde realmente se necesita.
El gobernador Weretilneck también aportó su perspectiva sobre la relevancia de este proyecto, señalando que colocará a Río Negro entre las tres provincias con mejor salud digital del país. Esto facilitará el intercambio de información entre hospitales y profesionales de la salud, optimizando los tiempos y la precisión en los diagnósticos. Bariloche, con su considerable volumen de atención en partos y vacunación, jugará un papel clave en esta transformación. “Este sistema va a beneficiar tanto a pacientes como a profesionales, facilitando el acceso a información vital y mejorando así la calidad del servicio”, concluyó. La iniciativa, que incluye un financiamiento de 60 millones de dólares del BID, redefine el futuro de la salud en la provincia y establece un nuevo estándar en la atención médica.


