La valiente historia de Rocío Marengo y el nacimiento de Isidro
En una emisión reciente de Intrusos de América TV, la modelo Rocío Marengo abrió su corazón para compartir la conmovedora experiencia del nacimiento de su hijo, Isidro, fruto de su relación con Eduardo Fort. Después de meses de incertidumbre debido a complicaciones durante su embarazo, Marengo optó por mantener un perfil bajo y priorizar su salud y la de su bebé. “Los últimos meses del embarazo estaba con pérdidas y no pude dar notas”, confesó, resaltando la dureza de esa etapa. Sin embargo, Isidro llegó al mundo un mes antes de lo esperado, sano y lleno de energía, lo que trajo una inmensa alegría a su madre: “La verdad que me tocó un hijo espectacular. Toco el cielo con las manos”.
El nacimiento también trajo consigo un inesperado desafío: la internación en neonatología. Rocío compartió que ese mundo le era completamente ajeno y que, a pesar de la angustia inicial, encontró un gran apoyo en otras mamás y en el equipo médico. “Lo de neo fue algo totalmente nuevo para mí”, manifestó, añadiendo que pasaba sus días junto a su pequeño. Una anécdota emocionalmente cargada también salió a la luz: cuando se sintió lista para irse a casa, no pudo evitar hacer un pequeño truco para alargar su internación y estar más cerca de Isidro. Así, entre risas y lágrimas, Marengo llevó a los televidentes a un viaje lleno de sentimientos contradictorios, donde el amor y el miedo coexistieron.
Finalmente, después de tres semanas de espera, Isidro recibió el alta el 24 de diciembre. Marengo compartió la alegría de ese momento con sus seguidores en redes sociales, expresando su gratitud por el apoyo recibido. Su historia se convirtió en un símbolo de resiliencia y amor maternal. Con Isidro finalmente en casa, la modelo describió a su hijo como “un ángel” que trajo consigo una unión especial en su familia. Este cambio no solo la transformó como madre, sino que también fortaleció su relación con Eduardo Fort, creando una vibrante armonía familiar. De esta forma, Rocío reflejó una faceta más íntima y vulnerable, alejándose de las controversias que usualmente la rodean para mostrar la felicidad que trae la maternidad.


