Valeria López y Luciano Castro: Desmintiendo Rumores en Pleno Escándalo
En una reciente entrevista en el programa “A la tarde” de América TV, Valeria López, la empresaria acusada de mantener una relación con el actor Luciano Castro, abordó, por primera vez, la controversia que envolvió su nombre. La charla se produjo en un contexto donde Castro enfrentaba un escándalo que resultó en su separación de Griselda Siciliani y su posterior internación voluntaria en una clínica de rehabilitación. López, desde su local en Palermo, aseguró: “No hay chats, no pasó nada”. Con una actitud vehemente, negó cualquier vínculo sentimental, aclarando que las interacciones que tuvo con el actor se limitaron a asuntos laborales referidos a la promoción de su marca de ropa.
La empresaria explicó que tuvo un par de encuentros con Castro, los cuales describió como cordiales y profesionales, y enfatizó que nunca hubo un intercambio de mensajes privados o conversaciones que trascendieran lo laboral. “Si esos chats existen, ya tendrían que haber aparecido”, afirmó con determinación. Además, ironizó sobre las supuestas insinuaciones: “No me hicieron ninguna propuesta, no mandé fotos ni recibí nada”. Este enfoque directo buscó despejar las dudas en torno a rumores de intercambio de mensajes íntimos o material comprometedor, en un momento donde la presión mediática estaba en su punto máximo.
Durante la transmisión, también surgió la polémica de una supuesta extorsión relacionada con la venta de imágenes íntimas de Castro. López destacó que nunca estuvo involucrada en ningún intento de comercialización de información personal del actor y que, de hecho, su entorno había recibido ofertas similares. “Yo no pediría nunca plata en nada. No me conocen”, replicó ante las acusaciones. Al finalizar la entrevista, Valeria mostró su preocupación por la salud del actor y expresó su deseo de que tanto él como Griselda Siciliani encuentren una solución a su situación. Cada palabra de la empresaria se enmarcaba en un contexto en el que ella misma se posicionó como una figura ajena al escándalo, insistiendo en su perfil bajo y su ruptura con los reflejos mediáticos del espectáculo.


