Avances en la infraestructura local: Calle La Habana en barrio San Francisco
La ciudad de Roca ha dado un paso significativo en su desarrollo urbano con la reciente apertura al tránsito vehicular de la calle La Habana, ubicada en el barrio San Francisco. Esta arteria, que se extiende por 10 cuadras a partir de la avenida Esandi hacia el sur, ha sido objeto de una obra de pavimentación que busca no solo mejorar la circulación, sino también fortalecer la conectividad en uno de los sectores más transitados de la zona Este. Según la comuna, esta mejora es parte de un plan integral que atiende el creciente flujo de vehículos particulares y transporte público, facilitando el movimiento en áreas clave de la ciudad.
La pavimentación ha requerido la movilización de recursos técnicos y humanos considerables. Durante la ejecución, se utilizaron 2.000 metros cúbicos de hormigón H30 y 1.600 metros cúbicos de movimiento de suelos, además de contar con maquinaria pesada como camiones volcadores, motoniveladoras, retroexcavadoras y bacheadoras. Este tipo de intervenciones no solo mejora la apariencia de la calle, sino que también asegura una base sólida para una mayor durabilidad. Entre los elementos constructivos también se incluyen cordones cuneta y reductores de velocidad, imprescindibles para regular el tránsito y garantizar la seguridad vial en una calle con alta circulación vehicular y peatonal constante.
Una de las innovaciones más relevantes de esta obra es la implementación de trabajos pluviales preventivos, que incluye la colocación de tubos para un futuro sistema de entubado en la calle La Habana. Esto no solo busca prevenir anegamientos durante las lluvias, sino también anticipar soluciones estructurales que aseguren un escurrimiento adecuado del agua. Además, se proyecta la construcción de una dársena de estacionamiento frente a la Escuela CEM 183, una mejora crucial para disminuir los riesgos en horas picos del ingreso y salida de los estudiantes. Sin dudas, la pavimentación de esta arteria redundará en una mejor calidad de vida para los vecinos del barrio, al reducir el polvo generado por las calles sin pavimento y evitar el deterioro de la calzada.


