Problemas de Inundaciones en El Frutillar
En El Frutillar, un barrio de Bariloche, los vecinos enfrentan un desafío recurrente: las inundaciones. Tras las lluvias del fin de semana, muchos se encontraron con casas anegadas debido a un sistema de desagües que no cumple con las necesidades de la comunidad. En particular, la intersección de las calles Chocori y Triaca se ha convertido en un punto crítico, donde la acumulación de agua ha dejado a más de un vecino preocupado. Rocío, una de las residentes afectadas, denuncia que estos problemas no son nuevos y que, lamentablemente, son parte de su vida cotidiana.
La angustia de vivir en esta situación es palpable. Rocío relató que, durante el último episodio de lluvias, más de 30 centímetros de agua ingresaron a la casa de su padre, dañando pertenencias importantes. Aunque el Municipio envió a algunos trabajadores para realizar tareas de limpieza en los desagües, Rocío insiste en que “no están hechos los pluviales como deberían estar”. Esta falta de mantenimiento adecuado ha llevado a que su padre deba salir con un rastrillo cada año, mostrando la frustración y el esfuerzo que implica lidiar con esta problemática tan recurrente.
La respuesta de las autoridades también deja mucho que desear. Rocío relata que, al comunicarse con Defensa Civil, recibió promesas que nunca se concretaron. “Vamos a ver qué podemos hacer”, suele ser la respuesta que les dan, dejando a la comunidad en un estado de incertidumbre. Con la experiencia de años de reclamos sobre sus espaldas, los vecinos se sienten desamparados. La situación se vuelve aún más crítica cuando las familias deben adaptarse, como lo hace Rocío, metiendo a sus hijos “a caballito” en sus casas para evitar que se mojen al regresar de la escuela. La falta de respuestas efectivas del Municipio solo agudiza su estrés y la sensación de impotencia que viven cada año.


