El Concejo Municipal de Bariloche aprueba la nueva ordenanza de límites de velocidad
El Concejo Municipal de Bariloche ha dado un paso significativo hacia la seguridad vial al aprobar la ordenanza 407/25, que establece nuevos límites de circulación vehicular en la ciudad: 30 km/h en calles y 50 km/h en avenidas. Impulsada por la concejal Laura Totonelli (JSRN), esta iniciativa está motivada por la alarmante estadística de que 4 de cada 10 muertes en la ciudad están vinculadas al exceso de velocidad. Totonelli enfatizó que la medida se enmarca en una política de cuidado de la vida y que, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la muerte de seis vecinos podría haberse evitado si se hubiera controlado la velocidad de circulación. Este enfoque en la vida y en la seguridad ciudadana ha sido clave en el debate, generando un consenso claro sobre la necesidad de actuar.
Uno de los aspectos más destacados de la ordenanza es su carácter progresivo. La concejal explicó que la modernización normativa busca alinearse con estándares internacionales aplicados en ciudades como Bogotá, Madrid y Esquel, sin realizar cambios inmediatos en la señalización. Esto permitirá una adaptación gradual para que los ciudadanos se familiaricen con las nuevas reglas. Además, la reducción de la velocidad conlleva beneficios adicionales, como la disminución del ruido urbano y de gases de efecto invernadero. Totonelli también subrayó que, según una encuesta realizada por su equipo, el 94% de los barilochenses reconoce que bajar la velocidad ayuda a salvar vidas, lo que refuerza la importancia de esta medida en la comunidad.
El debate también incluyó voces de los jóvenes a través del programa “concejales por un día”, lo que demuestra una activa participación ciudadana. El concejal Juan Pablo Ferrari resaltó que los jóvenes expresaron su preocupación por la dificultad de cruzar calles de alta velocidad al dirigirse a las escuelas. Por otro lado, el presidente del Concejo Municipal, Gerardo del Río, abordó la necesidad de educación y concientización vial, señalando que la responsabilidad no recae solo en los conductores, sino también en motociclistas, ciclistas y peatones. La aprobación de la ordenanza fue respaldada por la mayoría de los concejales, aunque Villalba y Ferreyra votaron en contra. Ahora, el municipio deberá avanzar en la implementación de estos nuevos parámetros para garantizar una ciudad más segura para todos.


