Maradona y su Inolvidable Paso por Londres
El 1º de mayo de 1986, a solo un mes del inicio de la Copa del Mundo, Diego Armando Maradona se vistió por única vez la camiseta de un equipo británico: el Tottenham Hotspur. Su participación fue un homenaje a su amigo y compañero, Osvaldo Ardiles, y el evento se convirtió en una fiesta inolvidable en el histórico White Hart Lane. Ante un público entregado, Diego brilló con su magia futbolística, dejando claro que, a pesar de su complicada relación con Inglaterra, se sentía en casa. “No tendría ningún problema”, respondió al ser cuestionado sobre un posible enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra en el Mundial.
Aquel partido, lleno de emociones, no solo fue significativo para Maradona, sino también para todo el fútbol argentino. Pocos saben que Diego apenas se enfrentó a Inglaterra en solo dos ocasiones a lo largo de su carrera, y que su única aparición en estadios británicos se limitó a un par de amistosos. Sin embargo, su retorno a suelo inglés se convirtió en un tributo espectacular, donde además de jugar, mostró su generosidad al sumarse a un encuentro a beneficio a solo tres días de su presentación en Londres, evidenciando su compromiso tanto dentro como fuera del campo.
Durante una jornada que dejó huellas imborrables, Maradona no solo dejó una impresión duradera en los hinchas de los Spurs, sino que además marcó su último partido con un club antes del Mundial. Diego, con el número 10 en su espalda, desplegó su talento y su icónico estilo en el campo, mientras la afición británica coreaba su nombre. Aquel encuentro no solo fue un homenaje para Ardiles, sino también un capítulo que unió a dos naciones en su pasión por el fútbol, justo antes del estallido de la historia que vendría en el estadio Azteca, cuando Diego se transformaría en el verdugo de los ingleses.


