Impacto del Cierre de Sedes del INTI: Un Análisis de la Situación
Recientemente, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció el cierre de sedes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en varias provincias. Esta decisión generó una fuerte reacción entre los trabajadores y la comunidad, especialmente en Bariloche, donde Julieta Caló, representante de los trabajadores del INTI, destacó que el recorte de más de mil servicios tecnológicos afectará directamente la vida cotidiana de la población. “Estamos hablando de servicios que analizan alimentos, construcción, electrónica y salud. La pérdida de estos controles significa que no habrá un seguimiento adecuado de la calidad y seguridad en el consumo diario”, comentó Caló, subrayando la importancia de los laboratorios del INTI.
Uno de los aspectos más preocupantes de esta reforma es la eliminación de los controles de productos de consumo. Caló advirtió que desde enero ya no se calibrarán los surtidores de combustible ni las balanzas de los supermercados, lo que puede llevar a situaciones de riesgo para los consumidores. “Cuando llenás el tanque, no tenés la certeza de que te están dando un litro completo. Lo mismo ocurre al pesarte productos”, explicó. Además, los análisis de seguridad alimentaria que se realizaban en mercados regionales también cesarán, lo que podría comprometer la calidad de frutas y verduras disponibles para los ciudadanos. Este debilitamiento de la función del INTI en el control de productos pone en riesgo la salud pública y la confianza del consumidor.
Por otro lado, el cierre de sedes y la reducción del personal han agravado la situación laboral dentro de la institución. Caló mencionó que el INTI, que contaba con 3.500 trabajadores antes del cambio de gobierno, ahora tiene aproximadamente 2.300 empleados, una disminución significativa que se ha dado a través de retiros voluntarios y la no renovación de contratos. Este contexto laboral limita las posibilidades de reinserción para los especialistas que han dedicado su carrera a este tipo de trabajos. En Bariloche, el INTI no solo proporciona servicios de control, sino también asistencia técnica y capacitaciones a múltiples rubros, incluidas pymes locales. Con la reducción de estos servicios, se deja a los emprendedores sin el apoyo técnico necesario para crecer y adaptarse en un entorno cada vez más competitivo. Los trabajadores del INTI están alerta ante estos cambios y cómo podrían afectar tanto su futuro laboral como la seguridad del consumo de la población.


