Un Plan Ambicioso para el Cerro Catedral
El Cerro Catedral, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Bariloche, entra en una nueva era con la presentación del Plan Director de Desarrollo Sustentable. Este plan, respaldado por sólidos estudios técnicos y científicos, se propone establecer un ordenamiento histórico en la montaña, garantizando la protección del 96% de su superficie. Durante años, la falta de regulación y el crecimiento desordenado habían puesto en riesgo tanto el entorno natural como la infraestructura básica de la zona. Ahora, con este nuevo enfoque, el municipio asume el control sobre las tierras, reduciendo a la mitad el área de intervención permitida y asegurando que las futuras obras de infraestructura se financien por completo con el aporte del sector privado, sin coste alguno para la comunidad.
Este Plan Director no solo es la respuesta al abandono y descontrol del pasado; representa una hoja de ruta clara y transparente para el futuro del Cerro. Con la certeza de que las tierras pertenecen al patrimonio municipal, se busca evitar la especulación y garantizar que cualquier desarrollo futuro cumpla con estrictas normativas de planificación. Además, la infraestructura que se necesita será subsidiada completamente por la empresa concesionaria, lo que significa que no solo se mejorará la calidad de vida de los residentes de Bariloche, sino que también se preservarán los recursos naturales y se evitará la sobrecarga en servicios esenciales como agua y energía.
Por otro lado, el enfoque del plan en la sustentabilidad es fundamental. A través de un Informe de Sensibilidad Ambiental, se han identificado las áreas de mayor valor ecológico, permitiendo un uso racional del suelo que respete el delicado equilibrio natural de la montaña. La reducción significativa del área de intervención representa un avance clave, protegiendo las zonas que antes estaban en riesgo. Este compromiso con la preservación medioambiental no solo garantiza el futuro del ecosistema, sino que también permite a Bariloche consolidarse como un destino turístico de nivel internacional, donde el desarrollo y la naturaleza pueden coexistir armónicamente.


