Una Fiesta de Palabras y Libros
En el vibrante marco de la Fiesta de la Palabra, la ciudad recibió con entusiasmo al bibliomóvil, un atractivo y singular vehículo que se instaló afuera del Puerto San Carlos. Este “transbordador” cultural, presentado por la bibliotecaria Teta Rodríguez, es más que una simple combi; en su interior alberga un tesoro de libros que espera ser descubierto. Teta, oriunda de Cortaderas y actualmente residente en El Cóndor, se siente emocionada de llevar su pasión por la lectura a diferentes comunidades. El bibliomóvil forma parte de un proyecto de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), que busca acercar la literatura a jóvenes y adultos en distintas localidades de Río Negro.
La experiencia de Teta con los libros es profunda y personal. Recuerda con nostalgia cómo el primer libro que leyó, “Don Quijote de la Mancha”, la marcó para siempre. Su trayectoria en el mundo de la lectura no siempre fue lineal; en su niñez, una negativa de su bibliotecaria la apartó temporalmente de la literatura. Sin embargo, el retorno a los libros fue un viaje apasionante. Hoy, amante de la narración, comparte su entusiasmo con los más chicos a través del bibliomóvil, que visita escuelas rurales y bibliotecas populares. Estos encuentros no solo son una oportunidad para leer, sino también para fomentar el amor por los libros en nuevas generaciones.
El bibliomóvil no solo es un medio para prestar libros, sino que también busca crear una conexión entre los jóvenes y la literatura. Teta enfatiza que la lectura y la tecnología pueden coexistir y complementarse, afirmando que los libros no son competencia para los dispositivos electrónicos que los chicos llevan consigo. El objetivo es claro: acercar a los niños a los libros, invitándolos a tocar, leer y disfrutar de su contenido. A través de esta iniciativa, Teta espera generar un interés genuino por la lectura en los hogares, alentando a los jóvenes a hacerse socios de sus bibliotecas locales y seguir explorando un mundo lleno de historias.


