La Destrucción del Hotel Huemul y la Respuesta de la Comunidad
Este domingo, el paisaje de San Carlos de Bariloche amaneció marcado por la devastación del emblemático Hotel Huemul, que sufrió una destrucción casi total a causa de un incendio. La tragedia se desató durante la tarde del sábado 16 de mayo, cuando un descuido en la quema de residuos forestales desencadenó las llamas, que rápidamente se propagaron hacia la construcción principal. A pesar del desolador estado del hotel, la intervención de las distintas instituciones locales fue fundamental para contener el siniestro y evitar que la tragedia se transformara en una catástrofe aún mayor.
El operativo de control del fuego fue un esfuerzo coordinado entre bomberos voluntarios, brigadistas del Splif, Protección Civil y varios organismos de emergencia que se movilizaron inmediatamente tras el aviso de emergencia recibido alrededor de las 15 horas. La acción decidida y rápida de más de un centenar de personas permitió combatir las llamas durante la madrugada, lo que evitó otro tipo de daños y pérdidas de vidas. Sin embargo, la situación fue crítica; dos bomberos presentaron síntomas de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono, un peligro inherente en este tipo de emergencias. Afortunadamente, tras recibir atención médica, pudieron recuperarse y recibir el alta poco después.
El Hotel Huemul, un ícono de la arquitectura patagónica, no solo era un destino turístico por su belleza y sus 98 habitaciones con vistas al lago Nahuel Huapi, sino que también poseía una rica historia que data de muchas décadas atrás. A pesar de estar cerrado por refacciones, el hotel era parte de la identidad de Bariloche. Este siniestro no es un caso aislado; el pasado trajo consigo un antecedente similar, con un incendio en 1996 que, aunque afectó solo a un ala del edificio, permitió a los bomberos contener la situación. Tristemente, este fin de semana el destino del Hotel Huemul fue irreversible, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de la comunidad.


