El sábado pasado, un intenso incendio afectó al emblemático Hotel Huemul, situado en la histórica avenida Bustillo, en Bariloche. Desde horas de la tarde, el fuego avanzó velozmente, alcanzando una de las estructuras turísticas más queridas por los locales y turistas. Afortunadamente, gracias a la rápida respuesta de los equipos de emergencia, todos los huéspedes y trabajadores pudieron ser evacuados sin mayores inconvenientes. Sin embargo, el saldo del incidente fue preocupante: al menos tres personas, entre ellas dos bomberos, requirieron asistencia médica debido a complicaciones por inhalación de humo.
El Hospital Zonal Ramón Carrillo informó que los dos bomberos afectados, quienes se encontraban realizando tareas de rescate, permanecen estables y bajo observación médica. Además, una tercera persona fue trasladada al Sanatorio San Carlos para recibir atención. El operativo de rescate movilizó a varias dotaciones de bomberos voluntarios, SPLIF, Policía de Río Negro y Protección Civil, quienes trabajaron incansablemente para controlar el fuego. Se establecieron cortes preventivos en la avenida Bustillo para facilitar las labores de extinción y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Las primeras evaluaciones sobre los daños materiales han despertado preocupación en la comunidad. Los impactos del incendio podrían ser devastadores, con una posibilidad de pérdidas totales en el Hotel Huemul, que ha sido un ícono turístico en la región. Aunque las causas exactas del siniestro aún se encuentran en investigación, algunos vecinos han indicado que podría haberse originado por una quema de hojas secas que se descontroló. Este incidente no solo conmueve a quienes han disfrutado de la hospitalidad del hotel a lo largo de los años, sino que también reaviva la discusión sobre la prevención y gestión de incendios en áreas tan vulnerables como esta.


