Inflación Mayorista: Un Alza que Genera Preocupaciones
En abril, la inflación mayorista en Argentina mostró un aumento del 5,2%, acumulando un alarmante 30,8% en los últimos doce meses comparado con el mismo periodo del año anterior. Estos datos, revelados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), indican que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) encadena su segundo mes consecutivo con una tendencia al alza. Esta aceleración, que representa un incremento de 1,8 puntos porcentuales respecto a marzo, pone de manifiesto una preocupación creciente entre economistas y autoridades.
El comportamiento de este índice está fuertemente influenciado por las materias primas locales, siendo el petróleo crudo y gas uno de los factores más significativos en esta ecuación. En particular, el segmento de “productos primarios” ha mostrado un desempeño destacado, con una subida del 22,9% mensual en el rubro energético. Además, el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) también subió, alcanzando un 4,8% mensual, impulsado por un aumento de los bienes nacionales del 4,9% y de los productos importados en un 2,5%. Esto no solo refleja la presión inflacionaria actual, sino que también deja entrever cómo el contexto internacional está conllevando a variaciones en los precios internos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al paso de estas cifras, enfatizando que un 85% de esta variación se debe a la crisis energética global desencadenada por la guerra en curso. Según Caputo, sectores clave como Petróleo Crudo y Gas, Productos Refinados del Petróleo, y productos químicos han sido determinantes para este incremento. En efecto, estos componentes aportaron 4,4 puntos porcentuales de los 5,2 que registró el índice general. Esta situación ha generado expectativa en los analistas sobre cómo estos aumentos en el sector mayorista podrían trasladarse a los precios minoristas, lo que eventualmente impactará en el consumidor final. Con la mirada atenta de las cámaras comerciales, la evolución de estas cifras seguirá siendo monitoreada de cerca, dado su efecto directo sobre la economía cotidiana de los argentinos.


