Haaland y su llegada insólita a Oslo
Erling Braut Haaland no deja de sorprender, incluso después de una destacada actuación en el Mundial 2026. A su llegada a Oslo, la capital de Noruega, el goleador de los Vikingos Rojos cautivó a todos al descender del avión con un particular acompañante: un mapache disecado y una botella vacía de whisky. Esta imagen insólita se volvió viral, complementando la emoción de su recepción a la vuelta de la Copa del Mundo. “Apenas puso un pie dentro de nuestro comercio, dijo que le encantaba el lugar. ¡Fue increíble!” compartió Julie Newport, una de las propietarias de la tienda donde adquirió el mapache en Dallas.
La multitud celebró en grande
El recibimiento a la selección fue una verdadera fiesta. 25,000 personas se dieron cita en el aeropuerto para recibir al plantel, mientras que alrededor de 70,000 más colmaron las zonas cercanas al Palacio de Slotsplassen, donde el equipo tuvo el honor de visitar al Rey Harald V. Aunque los jugadores fueron recibidos con cariño, el momento más memorable fue el remo vikingo en la plaza principal, donde los futbolistas se unieron a los hinchas para celebrar su impresionante recorrido en la competencia. Este ritual tradicional fue la manera perfecta para reafirmar su conexión con el pueblo noruego.
Un final agridulce
La jornada tuvo su toque agridulce, ya que Noruega se quedó a las puertas de las semifinales, tras caer 1-2 ante Inglaterra. Sin embargo, el espíritu del equipo permaneció intacto durante la celebración. Aunque Haaland tuvo que ausentarse de la celebración masiva debido a otros compromisos, su estilo peculiar y su carisma siguen resonando entre los aficionados. La actuación del equipo en la cita mundialista ha dejado una huella imborrable en la historia del fútbol noruego.


