La Importancia de Apoyar a los Bomberos Voluntarios
La reciente iniciativa que busca destinar fondos específicos a los bomberos voluntarios de Argentina ha cobrado relevancia en el ámbito legislativo. Apoyada por representantes de Unión por la Patria, como Adriana Serquis, Hugo Yasky y Cristian Andino, entre otros, esta propuesta busca asegurar una respuesta eficaz ante situaciones de emergencia. En este contexto, Marcelo Mango, un destacado legislador rionegrino, subrayó el papel crucial que estos héroes anónimos desempeñan en la protección de nuestras comunidades, especialmente en la vasta y desafiante región de la Patagonia. Estos voluntarios son la primera línea de defensa frente a incendios forestales, emergencias climáticas y otros riesgos que amenazan tanto la vida como los bienes de la población.
Recursos Necesarios para la Operatividad
Mango, en declaraciones a Radio Seis, explicó que los recursos que se buscan destinar a los bomberos provienen de lo recaudado en las primas de los seguros. A través de una ley, se asegura que estos fondos sean canalizados directamente a los cuarteles, pero existen obstáculos. Según informes del Ministerio de Seguridad, a finales de 2025 había un remanente de $59.330.748.051,41, de los cuales más de $40.000 millones estaban clasificados como “no ejecutables”. Esto ha impedido que los fondos se distribuyan de manera eficiente y adecuada. Mango enfatizó que en un momento en que los cuarteles necesitan urgentemente equipamiento, combustible, indumentaria y capacitación, estos fondos permanecen sin uso, lo que resulta alarmante para la sostenibilidad del sistema.
Responsabilidad del Congreso
El legislador rionegrino hizo hincapié en que el Congreso tiene la responsabilidad fundamental de ejercer control sobre la administración de los fondos públicos, garantizando así el cumplimiento de la ley, especialmente en lo que respecta a los recursos destinados al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios. Mango resaltó que no se trata de recursos discretos del Poder Ejecutivo, sino de un compromiso asumido por el Estado que debe honrarse. La protección de la vida y la seguridad de nuestros ciudadanos está en juego, y la asignación de estos fondos puede marcar la diferencia entre una respuesta efectiva y una crisis en la gestión de emergencias. La situación demanda atención inmediata, y es esencial que la legislación avance en facilitar un acceso correcto a estos recursos tan necesarios para el bienestar de todos.


