La Revitalización de la Isla Huemul: Un Viaje al Pasado y al Futuro
La isla Huemul, ubicada en el lago Nahuel Huapi, está experimentando una transformación que busca recuperar su valor histórico y turístico. En diciembre de 2024, el intendente Walter Cortés compartió su visión de poner “en funcionamiento” este icónico pedazo de tierra. Con un pasado que incluye experimentos nucleares del físico Ronald Richter, la isla guarda en sus ruinas los ecos de un ambicioso proyecto que nunca culminó, pero que dejó una huella imborrable en la historia argentina. La vegetación ha comenzado a apoderarse de las antiguas estructuras, creando un paisaje que refleja tanto el abandono como la oportunidad de revitalización. Con fecha límite para finalizar las obras, los planes son claros: abrir la isla al público, permitiendo que tanto barilochenses como turistas redescubran su riqueza histórica.
El subsecretario de Planeamiento, Alfredo Allen, está al frente de este proyecto revitalizador. Según él, la isla debe estar lista para diciembre, y ya se ha avanzado en la licitación de un lanchón que facilitará el transporte de carga y pasajeros. Esto es crucial, ya que actualmente Prefectura ayuda a trasladar al personal una o dos veces por semana, dependiendo de las condiciones climáticas. Allen también ha enfatizado la importancia de reabrir los antiguos senderos y establecer una guardia permanente de guardaparques, asegurando que el lugar se mantenga protegido y accesible. Así, la revitalización de la isla no solo se centra en su historia científica, sino también en su belleza natural y su potencial como atractivo turístico.
Entre los planes futuros, el intendente Cortés también menciona la creación de espacios informativos, como carteles con códigos QR que proporcionarán detalles sobre la historia de las edificaciones en Huemul. La idea es facilitar a los visitantes una experiencia informativa y envolvente, con guías turísticos que complementen el recorrido. Además, se busca abrir un establecimiento gastronómico que, bajo la gestión de veteranos de guerra, contribuiría al sostenimiento del Museo Malvinas, Antártida y Atlántico Sur. De este modo, la isla Huemul se posiciona no solo como un sitio histórico, sino como un espacio interactivo y educativo, que reserva un lugar especial en el corazón de Bariloche y en la memoria colectiva argentina.


