Colapinto y el Controversial Drive-Through en Zandvoort
La escudería francesa Alpine decidió no apelar la dura sanción impuesta a Franco Colapinto durante el Gran Premio de Países Bajos. Este castigo, un drive-through tras una infracción con bandera amarilla, condicionó completamente la carrera del piloto argentino, que había conseguido una gran largada, posicionándose en el décimo lugar antes de caer al fondo de la grilla. El castigo, además, le costó tres puntos en su superlicencia, un golpe que no solo afecta su rendimiento, sino que también genera tensión en un campeonato tan competitivo.
Colapinto no ocultó su malestar, expresando que consideraba la sanción “bastante injusta” dadas las circunstancias en que realizó la maniobra, justo después de un accidente de Max Verstappen. La desventaja en condiciones complicadas, así como la naturaleza de la infracción dispararon el debate. “Muy dura, extremadamente dura por las condiciones que había“, comentó el joven piloto, captando la atención de los aficionados que siguen su carrera con entusiasmo.
La decisión de Alpine contrasta notablemente con su actitud en el Gran Premio de Mónaco, donde cuestionaron sanciones previas a Pierre Gasly y Colapinto. En aquella ocasión, el equipo apeló con éxito, logrando que Gasly recuperara su tercer lugar. Sin embargo, el caso de Zandvoort, donde la infracción estaba relacionada con una maniobra durante una bandera amarilla, llevó al equipo a optar por no seguir el mismo camino. Así, la sanción impuesta a Colapinto se mantiene firme, poniendo de relieve la complejidad de las decisiones en la Fórmula 1.


