La Actualización del Salario Mínimo en la Gestión de Javier Milei
El gobierno de Javier Milei ha convocado este jueves una nueva reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil. Este encuentro tiene como objetivo abordar la urgente necesidad de actualizar un salario mínimo que ha quedado notablemente rezagado frente a la inflación desbordante que afecta al país. Desde el inicio de su gestión, el salario mínimo ha aumentado un 135%. Sin embargo, este incremento queda pequeño si se lo compara con la escalofriante inflación del 365% en el mismo período. Como resultado, el ingreso mínimo apenas cubre una cuarta parte de la canasta básica, lo que coloca a muchos trabajadores en una situación de precariedad económica alarmante.
El Consejo, compuesto por representantes del gobierno, los trabajadores y el sector empresarial, se reunirá el 28 de agosto para discutir posibles aumentos del salario mínimo. La presión para llegar a un acuerdo es mayor, ya que, si no hay consenso, será la Secretaría de Trabajo de la Nación la que definirá unilateralmente el nuevo valor. En este contexto, un estudio del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana, en colaboración con la UBA y Conicet, ha señalado que el poder adquisitivo del salario mínimo se ha deteriorado considerablemente. Este documento indica que actualmente el sueldo mínimo se encuentra en niveles que rememoran la crisis de 2011, una época marcada por inestabilidad económica y con un profundo impacto en la población.
Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el salario mínimo real ha caído un 39.3%. Actualmente, se sitúa en 367.800 pesos mensuales, pero para recuperar el poder adquisitivo que una familia tipo necesita para cubrir sus necesidades básicas —como alimentación, vivienda y educación— debería estar entre 1.509.000 y 1.838.000 pesos. Esta diferencia pone de manifiesto la drástica insuficiencia del salario mínimo actual. Además, el informe de UBA-Conicet señala que, aunque hubo incrementos temporales en ciertos meses, la tendencia general ha sido de descenso. La situación actual refleja un nivel del salario mínimo que es inferior al que existía en 2001, antes del fin de la convertibilidad, acentuando aún más la brecha económica que enfrentan los trabajadores en la Argentina contemporánea.


