Un Proyecto Urbano para el Futuro de Bariloche
Crecimiento Sustentable y Habitacional
El planteo urbanístico realizado por la arquitecta Albandoz busca abordar de manera efectiva el creciente déficit habitacional en Bariloche, concentrándose en el área del microcentro sin sobrecargar la mancha urbana. En diálogo con Radio Seis, destacó que la propuesta no contempla la construcción de “torres” ni excede las alturas reguladas en el microcentro, que rondan los 21 metros. La idea es promover una imagen urbana más homogénea en sectores de menor densidad, haciendo crecer la ciudad donde ya existen los servicios necesarios.
Este enfoque no solo pretende generar más viviendas, sino que también busca reducir los costos de los alquileres permanentes. A través de un incremento gradual de la capacidad constructiva, se espera que la oferta habitacional mejore, beneficiando a la comunidad y ofreciendo soluciones ante la problemática actual.
Modificación de la Ordenanza de Plusvalía Urbana
Uno de los puntos más destacados del proyecto es la modificación propuesta en la ordenanza de plusvalía urbana. Según los planes del Colegio de Arquitectos, la renta diferencial que surge del aumento del valor de la tierra sería parcialmente destinada al municipio para la construcción de un fondo comunitario. De esta manera, el 60% se utilizaría para infraestructura, centrado en obras como la renovación del área urbana y la intervención en barrios afectados por anegamientos durante los inviernos.
Por su parte, el 40% restante se destinaría a soluciones habitacionales, proyectando la construcción directa de viviendas sociales por parte del Estado municipal. Según Albandoz, se estima que la recaudación en el Área 2, la franja alrededor del microcentro, podría financiar más de 400 viviendas de 50 metros cuadrados, lo que podría significar un cambio significativo en la comunidad.
Impacto en el Entorno Urbano y Natural
Ante las preocupaciones de los vecinos sobre el posible impacto visual en las vistas al lago Nahuel Huapi, Albandoz argumenta que es esencial reflexionar sobre la situación urbana actual de calles como O’Connor, que ya presenta edificaciones de varios niveles desde hace años. En su opinión, la planificación de la ciudad debe ser prioritaria, evitando la continua expansión sobre el bosque nativo en la periferia.
Si Bariloche continúa extendiendo su mancha urbana hacia los cerros y laderas, podría enfrentarse a la destrucción del medio ambiente y un notable aumento en los costos de provisión de servicios. Según la arquitecta, la respuesta efectiva sería densificar las áreas ya consolidadas, garantizando la conservación del entorno natural que rodea la ciudad.


