Boca se da una nueva oportunidad en los clásicos
En los próximos fines de semana, Boca Juniors encarará un desafío crucial enfrentando a San Lorenzo y Racing, buscando revertir un historial que ha sido, sin dudas, uno de los puntos débiles en la gestión del presidente Juan Román Riquelme y en el andar del técnico Rodolfo Arruabarrena. Luego de haber conseguido la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana tras un emocionante duelo en el Morumbí contra São Paulo, el Xeneize tiene ante sí dos clásicos seguidos que pueden marcar un antes y un después.
El panorama histórico es complejo: desde que Riquelme asumió en 2020, Boca ha disputado 51 encuentros contra los otros grandes del fútbol argentino, con apenas 12 victorias (23.5%), además de 22 empates y 17 derrotas. Este registro alarmante incluye los últimos catorce partidos, de los cuales solo se han ganado dos. En las primeras etapas de Arruabarrena, la situación no fue mejor, ya que logró conquistar solo tres clásicos de un total de 15 disputados, dejando una huella negativa que hoy busca borrar.
El desafío es doblemente crucial, considerando que Boca llega con un invicto de trece partidos. Mientras tanto, sus rivales atraviesan momentos complicados: Racing solo ha ganado uno de sus últimos nueve encuentros y San Lorenzo ha triunfado en tres de sus últimos 18. Así, Arruabarrena se presenta con la chance de demostrar que puede dejar atrás uno de los grandes lastres de su historia, en una etapa definitoria del torneo donde cada punto cuenta y cada clásico es una final.


