Colapinto en Bakú: un desafío en el asfalto
El piloto argentino de Alpine, Franco Colapinto, no se conforma con su desempeño y lo dejó claro al finalizar en décima posición durante la clasificación del GP de Azerbaiyán. A pesar de sentir que su vuelta en Q2 fue “muy buena”, también reconoció las complicaciones que vivió en la pista de Bakú. Luego de una sanción a Carlos Sainz, Colapinto partirá como noveno en la grilla de salida, una oportunidad que espera capitalizar.
Combatiendo la inconsistencia
El joven piloto oriundo de Pilar se mostró autocrítico respecto a su actuación, comentando que “perdí cuatro o cinco décimas en la recta” y que también tuvo problemas en la curva 15 con la batería del auto. Al hablar de su performance, enfatizó que “el auto no se sentía bien” y reveló que tuvo dificultades para frenar sin bloquear las ruedas. A pesar de las adversidades, Colapinto apuntó que su vuelta en Q2 fue rápida gracias a que tomó más riesgos en la parte del castillo.
Una carrera con expectativas
Colapinto confesó que “le está costando” este fin de semana y que está ansioso por revertir la situación en la carrera principal, que se realizará hoy, sábado, en vez del habitual domingo debido a un feriado local. “Vamos a intentar ir para adelante, hacer una estrategia distinta”, expresó con optimismo, añadiendo en tono de broma que tras las “fuertes vibraciones” que sintió, “tendré que ir al dentista”. Con su mirada puesta en la meta, el piloto argentino espera una carrera intensa, mientras sigue enfrentando los desafíos que la Fórmula 1 le presenta.


