El estado actual del consumo en los hogares argentinos
El consumo de los hogares en Argentina registró una leve mejora del 0,5% durante septiembre, lo que ha permitido revertir una tendencia negativa que se había profundizado en los dos meses anteriores. A pesar de este ligero repunte, el último Índice de Consumo Privado (ICP), elaborado por la Universidad de Palermo (UP), revela una realidad preocupante: el indicador acumula diez meses consecutivos de bajas interanuales y presenta una contracción del 1,3% desde el inicio de 2023. Esto pone de manifiesto que, aunque haya una leve recuperación mensual, todavía hay muchos desafíos por delante para las familias argentinas.
Entre los datos más preocupantes del informe destaca la contracción del consumo masivo, que cayó un 3,2% interanual en septiembre. Especialmente alarmante es la situación de la carne vacuna, que evidenció un descenso del 13,2% interanual, marcando catorce meses consecutivos de caída. Este panorama contrasta notablemente con la carne porcina, que ha visto un crecimiento del 14,3% en el mismo período. La situación refleja una clara divergencia en las preferencias alimenticias de los consumidores, impactadas por la pérdida de poder adquisitivo que viven muchas familias.
La falta de capacidad de compra también se hace evidente en las tendencias de financiamiento. Las compras realizadas con tarjeta de crédito han caído un 10,5% interanual, mientras que la demanda de préstamos personales se ha reducido en un 8,8% en el último año. Estas cifras indican que las familias están evitando endeudarse para cubrir gastos esenciales. Por otro lado, la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que sirve como un termómetro de la actividad comercial, mostró un incremento del 1,6% en términos reales en comparación con septiembre de 2022, lo que sugiere una dinámica desigual entre distintos sectores económicos. Los rubros de ocio y turismo interno, en particular, lideran las pérdidas con un retroceso del 6,4%.


