La Acuicultura en Norpatagonia: Un Futuro Prometedor
La acuicultura en los embalses compartidos de Río Negro y Neuquén se está consolidando como una de las actividades productivas más dinámicas de la Norpatagonia. En junio de 2026, se llevaron a cabo reuniones entre ministros de ambas provincias, donde se abordaron estrategias para fomentar el desarrollo conjunto de esta actividad en crecimiento. Los embalses de Alicurá y Piedra del Águila, que concentran aproximadamente el 82% de la producción acuícola nacional, posicionan a la región como un jugador clave en el sector en Argentina.
Producción y Potencial de Mercado
Actualmente, la producción de trucha se sitúa entre 13.000 y 15.000 toneladas anuales, con proyecciones que apuntan a alcanzar las 20.000 toneladas en un futuro cercano. Durante una entrevista con Bitácora (Radio Seis), Pablo Felipe, Director de Acuicultura de Río Negro, expresó su entusiasmo por las nuevas iniciativas y destacó que la colaboración entre ambas provincias es fundamental para el desarrollo de un “ambiente único” en cuanto a calidad de agua. Desde 2022, se han comenzado a otorgar concesiones a empresas que apostaron por invertir en la región, lo que ha llevado a un crecimiento de más del 300% en la actividad durante los últimos años, generando también un significativo número de empleos.
Exportación y Cultura del Consumo
La mirada al mercado exterior es clave en este desarrollo, ya que alrededor del 70% de la producción acuícola se destina a la exportación, mientras que solo el 30% se queda en el mercado interno. Los principales destinos de exportación son Chile, Estados Unidos, Canadá y Japón. Sin embargo, Felipe resaltó la necesidad de fomentar una mayor cultura de consumo de pescado en Argentina, ya que hay una brecha considerable entre lo que se exporta y lo que se consume localmente. A pesar de que la apreciación del pescado es mayor en otros países, el potencial de crecimiento del mercado interno es ampliamente reconocible y podría abrir nuevas oportunidades para la industria.


