El Xeneize arrasa en Asunción
Boca Juniors no se guardó nada y selló su paso a los cuartos de final de la Copa Sudamericana con un contundente 7-1 ante Deportivo Recoleta. En un encuentro donde se notó la superioridad del Xeneize, la figura de Aranda brilló con su conducción en el mediocampo, mientras que Villa desbordó por la izquierda y el inagotable pescador ruso, como se le conoce a Merentiel, infló las redes con cada ocasión. Con este resultado, ahora se prepara para enfrentar a San Pablo, un duelo que promete ser electrizante.
Un ataque despiadado
Las estadísticas hablan por sí solas: Boca pateó 57 veces a lo largo de la serie, logrando un gol cada ocho intentos. Para poner en perspectiva, Recoleta había recibido la misma cantidad de goles en sus siete partidos previos y llegaba invicto a esta instancia tras eliminar a San Lorenzo. En este encuentro, las diferencias se hicieron visibles en cada rincón del campo, algo que se vuelve cada vez más raro en el fútbol sudamericano. *Aranda* demostró que se puede contar con él, incluso en ausencia de Paredes, mientras que Ascacíbar, con sus ocho goles en la temporada, sigue siendo una de las sorpresas del equipo.
Un plantel enérgico
La segunda mitad fue un festival de goles y emociones. Merentiel se lució con una definición digna de un maestro, y Velasco, en su cuarto intento, encontró el camino al gol. Además, el debut de Enner Valencia marcó la noche, aunque su decisión de abrir juego en vez de disparar a puerta dejó un sabor agridulce. Con más de 20.000 hinchas bosteros alentando en el Defensores del Chaco, la energía fue contagiosa. El Xeneize ahora se enfoca en su próximo desafío: el clásico ante Racing en el Cilindro, donde se espera que el espíritu de competencia esté más vivo que nunca. Sin dudas, el equipo de Arruabarrena está en buena forma y listo para mantener viva la chispa en el torneo.


