El Gobierno de Río Negro ha dado un paso significativo hacia la mejora del bienestar en los hogares de algunos de sus barrios más vulnerables, con la implementación de estufas metálicas en Alún Ruca, Bariloche, y en Los Sauces, Cipolletti. Esta acción forma parte del Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE), diseñado para regularizar el servicio eléctrico en barrios populares y mejorar las condiciones de calefacción. Estas nuevas instalaciones no sólo buscan proporcionar calor durante los fríos inviernos patagónicos, sino que también promueven un uso más seguro y eficiente de la energía, un aspecto fundamental para favorecer la calidad de vida de las familias más necesitadas.
La iniciativa comienza con la colocación de estufas metálicas, habiéndose instalado ya cuatro en Alún Ruca como parte de una prueba piloto. Esta acción fue coordinada por la Secretaría de Energía y Ambiente junto a la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), permitiendo así que las familias accedan a un servicio eléctrico formal. En paralelo, en Cipolletti se están instalando diez estufas en el barrio Los Sauces, y próximamente en Obrero A y B. Este trabajo se realiza de la mano de EDERSA, el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) y la Municipalidad, garantizando una respuesta ordenada y eficaz a las necesidades de calefacción de los pobladores.
Sin embargo, el compromiso del programa no se limita únicamente a la instalación. En Alún Ruca se llevará a cabo un monitoreo del uso de las estufas para comprender mejor el consumo de leña, garrafas y energía eléctrica. Esta información será crucial para evaluar el impacto de las nuevas instalaciones en el confort y el ahorro familiar durante el invierno. Además, se organizarán talleres que brindarán a las familias herramientas sobre seguridad y consumo responsable de energía. De este modo, el PASE no sólo se enfoca en resolver problemas inmediatos, sino que también busca establecer un camino hacia un futuro más sostenible y adecuado para las comunidades de Río Negro.


