La Inusual Historia de Gabriele: ¿Una Niña Perdida o una Maestra del Engaño?
Un Escape Imaginario
El 2 de junio de 2026, una historia sacudió a la comunidad de Pirabeiraba, Joinville, Brasil. Una mujer de 37 años, que había estado viviendo durante más de un año con una familia adoptiva bajo el nombre falso de Gabriele, fue arrestada. La mujer se presentó en una iglesia local alegando ser una niña de 12 años que había escapado de un entorno abusivo en el estado de Pará. Esta artimaña atrajo la atención y la solidaridad de la comunidad, quienes la ayudaron económicamente y le proporcionaron un lugar donde vivir. La familia que la acogió la trató como a una hija, sin imaginar que se encontraba ante una de las mayores manipulaciones de la región.
La Construcción de una Ficción
Durante los 14 meses que pasó con su familia adoptiva, Gabriele construyó una elaborada narrativa. Se presentó como una víctima de abusos, argumentando que había sido forzada a tomar hormonas, lo que justificaba algunos de sus rasgos físicos. Adoptó conductas infantiles, usando mamadera, chupete y una mantita para dormir, además de fingir ataques de pánico nocturnos y comunicarse con una voz aguda. La familia no solo le organizó un cumpleaños de 12 años, sino que también costeó medicamentos contra la obesidad y consideró iniciar trámites de adopción. Todo esto ocurrió mientras Gabriele convencía a sus “padres” de no escolarizarla, argumentando que su “padre abusivo” podría encontrarla.
Una Red de Fraude Desenmascarada
El engaño fue destapado gracias a la sospecha de un familiar de la pareja adoptiva, quien presentó una denuncia. Al ser interrogada, Gabriele confesó y fue imputada por fraude y suplantación de identidad. Su historial revela que ya había perpetrado estafas similares en diversas ciudades, incluyendo San Pablo, Río de Janeiro, Minas Gerais, y Goiás. En 2023, se hizo pasar por María Eduarda, una niña de 12 años, autista y víctima de supuestos rituales de brujería, en Nova Iguazú. Durante esa farsa, su expediente incluía un relato escalofriante en el que afirmaba haberse insertado 100 agujas para validar su versión de los rituales satánicos. Se estima que su identidad real es María Sousa Oliveira, consolidando así un impresionante patrón de engaños que ha desconcertado tanto a las autoridades como a las comunidades afectadas.


