El Clásico Porteño se tiñó de Glorioso
En un emocionante Clásico Porteño, el delantero ecuatoriano Jordy Caicedo se convirtió en el héroe de la jornada al marcar un doblete que selló el triunfo de Huracán por 2-0 ante San Lorenzo. Sin embargo, su celebración del segundo gol dejó una marca desacostumbrada en el ambiente, ya que el jugador, en un arrebato de euforia, realizó el famoso gesto del Topo Gigio frente a la hinchada del Ciclón, lo que generó un tumulto en el campo.
Gesto que desató la ira
El gesto de Caicedo no pasó desapercibido y fue criticado por el plantel local, elevando la tensión en el estadio. En sus declaraciones a TNT Sports, el atacante pidió disculpas, aclarando que “fue un momento de euforia” que no lo caracteriza. Tras lo sucedido, el árbitro mostró la cartulina roja a Orlando Gill, el arquero de San Lorenzo, quien se dejó llevar por la provocación y lo expulsó tras un cabezazo a Lucas Blondel. Este desenlace dejó claro que la pasión del fútbol puede desatar emociones intensas, incluso más allá del juego limpio.
Una victoria con sabor a historia
Con la victoria, Huracán hizo historia al ganar en el Nuevo Gasómetro después de 25 años, un logro que emocionó a su hinchada. Caicedo, quien dejó en claro que este triunfo también va dedicado a su hija y a los aficionados quemeros, expresó: “Es lindo hacer historia con este club. Se palpitaba que hoy podía ser el día”. El delantero, que fue reemplazado por su técnico, Diego Martínez, lamentó tener que salir del partido pero destacó la importancia de seguir trabajando para mantener el buen nivel del equipo que, notablemente, vuelve a ser una fuerza en el fútbol argentino.


