Los Incidentes en La Nueva Olla: Un Clásico que Se Tornó Violento
El clásico paraguayo entre Cerro Porteño y Olimpia terminó de manera violenta en La Nueva Olla, tras la victoria del Decano por 2-0. Al finalizar el encuentro, mientras los futbolistas de Olimpia, dirigidos por Pablo Vitamina Sánchez, celebraban su triunfo, la barra del equipo local invadió el campo de juego, generando momentos de crisis. Los jugadores visitantes se vieron obligados a huir rápidamente hacia los vestuarios ante la arremetida de los hinchas, creando escenas de pánico en el estadio.
La tensión comenzó a escalar antes de que sonara el pitazo final. Después de que Bernardo Romeo Benítez anotara el segundo gol, los jugadores de Olimpia festejaron frente al banco de suplentes, lo que provocó el enojo de la tribuna Preferencial. Desde allí, comenzaron a llover proyectiles, entre los cuales se encontraron butacas destruidas. Esta situación llevó al árbitro Gabriel Benítez a detener el partido, mientras los agentes de seguridad intentaban controlar a la multitud descontrolada.
Los incidentes se intensificaron tras el término del encuentro, cuando los barras de Cerro rompieron el cordón de seguridad, atacando a los futbolistas que ya regresaban al vestuario. Ante esta situación, la Policía respondió con balas de goma y gas pimienta. Aunque aún no hay un informe oficial sobre heridos o detenidos, se registraron momentos caóticos, incluyendo la evacuación de un herido en ambulancia. Este violento brote resalta la creciente preocupación por la violencia en el fútbol paraguayo, que ya había sido motivo de polémica en incidentes similares durante un clásico en abril.


