Una oportunidad inesperada: Ricardo Zunino en el Gran Premio de Canadá 1979
El 28 de septiembre de 1979, un giro inesperado marcó la historia de la Fórmula 1. Niki Lauda, bicampeón del mundo, sorprendió al mundo automovilístico al bajarse de su Brabham y anunciar su retiro durante una práctica en el Gran Premio de Canadá. En ese momento, quien se encontraba en Montreal para disfrutar de la carrera era el piloto argentino Ricardo Zunino. A raíz de esta repentina decisión, el propietario del equipo, Bernie Ecclestone, se apresuró a convocar a Zunino. Con un apretón de manos y un epíteto que resonó en su mente, “Vení, subite al auto de Niki”, Zunino se encontraba a punto de vivir una experiencia única.
Un debut soñado y lleno de desafíos
Apenas horas después, el argentino debutó en la “Máxima” llevando el icónico casco de Lauda, tapado en su frontal para ocultar su nombre. Vestido con las botas del campeón, que le quedaban tres tallas grandes, logró clasificar en el 19° puesto. Sin embargo, el domingo 30 de septiembre, con gran determinación, concluyó la carrera en séptimo lugar. A pesar de haber llegado a ser cuarto en un momento —hasta que un problema mecánico en la caja de cambios lo obligó a la entrada a boxes—, su desempeño sería suficiente para asegurar un lugar en el equipo Brabham para la siguiente temporada.
De la F1 a las carreras de fondo: una nueva vida
Tras su breve carrera en la F1, donde disputó un total de 11 Grandes Premios entre 1979 y 1981, Zunino decidió alejarse de las pistas. A los 33 años, se retiró y optó por un camino diferente: entrena caballos para carreras de resistencia de entre 80 y 150 kilómetros, mientras gestiona una posada al pie de la cordillera de los Andes. A pesar de haber permanecido alejado del automovilismo durante años, Zunino recibió un emotivo homenaje en abril de 2026 en el autódromo El Zonda, en su San Juan natal. Con la mirada nostálgica, expresó: “Es una emoción grande estar en el Zonda, un autódromo tan emblemático para todo el país.”


