Actualización y Desregulación en el Ámbito Farmacéutico de Río Negro
La necesidad de una reforma
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Río Negro, Alejandra Fanloo, se expresó recientemente sobre la necesidad de actualización en el sector farmacéutico. En una charla con Radio Seis el 7 de abril de 2026, manifestó que comparten la urgencia de modernizar aspectos como la incorporación de recetas electrónicas, un tema que han solicitado desde el año anterior. Fanloo explicó que, actualmente, las recetas electrónicas deben ser impresas para su uso en farmacias, lo que complica el proceso de acceso a tratamientos. Esta situación ha llevado a la necesidad de crear un reservorio general de recetas para que médicos y pacientes puedan acceder a la información fácilmente a nivel nacional.
Desafíos de la desregulación
La discusión sobre la desregulación total del sector también fue abordada por Fanloo, quien expresó su preocupación. En este sentido, mencionó que los ejemplos de ciudades como Capital, San Luis y Córdoba no han dejado una buena experiencia respecto a la distribución de farmacias. En su opinión, la desregulación podría concentrar las farmacias en áreas con más rentabilidad, dejando de lado barrios o localidades menos comerciales. “El régimen de distancias actual ayuda a que las farmacias no se amontonen en el centro de ciudades como Bariloche“, subrayó. Además, enfatizó que el medicamento no es un simple bien de consumo: “Se necesita un acompañamiento profesional en la compra y uso correcto”.
La importancia de trabajar en conjunto
Fanloo también resaltó la importancia de contar con más controles y de considerar la distribución de farmacias en zonas inhóspitas, donde el acceso a medicamentos es vital. Afirmó que el Colegio de Farmacéuticos debería haber sido parte de las mesas de discusión sobre el proyecto de desregulación, ya que su experiencia podría aportar significativamente al debate. Hizo un llamado a la colaboración entre el gobierno y los profesionales del área: “Tenemos que trabajar en forma conjunta todos los sectores involucrados”. La salud de la población es una prioridad tanto para farmacéuticos como para el gobierno, y es fundamental encontrar un equilibrio que garantice un acceso seguro y controlado a los medicamentos.


