Un penal que voló alto
La noche de Copa Libertadores se tornó trágica para Memphis Depay, quien con su remate fallido en el último minuto perdió la oportunidad de llevar a Corinthians a la definición por penales ante Estudiantes. Tras una significativa inversión de 26 millones de dólares en su renovación, el delantero no pudo cumplir con las expectativas y su tiro se perdió entre las nubes del Neo Química Arena. La angustia entre los hinchas fue palpable: nadie imaginaba que una figura de su talla podría errar de tal forma.
Un historial que pesa
Desde su llegada al Timao en septiembre de 2024, Memphis ha acumulado un historial negativo ante clubes argentinos, con solo una victoria, tres empates y cinco derrotas. En este encuentro, la presión se apoderó de él, y ante la mirada del arquero Fernando Muslera, disparó un penal tan desviado que se convirtió en “el penal errado más caro de la historia de la Libertadores”. Tras este incidente, la hinchada no tardó en mostrar su descontento, y los insultos resonaron en el estadio mientras el jugador intentaba ocultar su rostro bajo la camiseta.
Reacciones y consecuencias
La tira de memorias dolorosas para Depay incluye no solo esta reciente derrota, sino también su histórico fracaso en la semifinal del Mundial de Brasil 2014, donde la selección argentina eliminó a los Países Bajos. La situación ha generado una ola de críticas hacia su desempeño en el club, que, además de desembolsar una considerable suma para mantenerlo hasta 2028, encontró pintadas en sus instalaciones que decían: “Salario de millones, fútbol de centavos. Afuera, Memphi$”. Las expectativas iniciales se transforman en una presión asfixiante, y el destino del delantero queda en la cuerda floja tras tantos tropiezos ante la adversidad.


