Un Viaje al Pasado: El Bosque Fosilizado de Pilcaniyeu
Recientemente, un grupo de paleontólogos liderados por Ari Iglesias, presidente de la Asociación Paleontológica de Bariloche, hizo un descubrimiento fascinante en un campo privado cercano a Pilcaniyeu, a pocos kilómetros de Bariloche. Se trata de un bosque fosilizado que data de hace aproximadamente 50 millones de años, en una época en que la Patagonia estaba cubierta por un clima tropical y húmedo. Este hallazgo no solo sorprende por su antigüedad, sino también por las dimensiones de los troncos encontrados, que alcanzan hasta 30 metros de altura y un diámetro de hasta un metro. Iglesias y su equipo, tras recibir la noticia del descubrimiento por parte del propietario del campo, realizaron una visita al sitio, donde encontraron más de 20 troncos bien preservados.
La importancia de este yacimiento radica en su ubicación, que se encuentra cerca de otro lugar de relevancia científica donde se han hallado fósiles de hojas e insectos. Iglesias subraya que, si bien se habían encontrado troncos dispersos en la región, la aparición de un bosque petrificado de tal magnitud es un acontecimiento sin precedentes. Los troncos esculpidos por el tiempo y conservados en condiciones excepcionales permiten realizar una variedad de estudios. Entre los tipos de árboles encontrados, se identifican coníferas y angiospermas, lo que añade un interesante componente a la investigación sobre la biodiversidad del Eoceno, un período en el que la Patagonia presentaba un ecosistema único.
Los anillos de crecimiento visibles en los troncos son una ventana al pasado, una herramienta invaluable para los científicos que buscan comprender las condiciones climáticas y ecológicas de aquel tiempo. Durante el Eoceno, la Patagonia era un archipiélago subtropical, con un entorno que favorecía la proliferación de flora y fauna diversa, incluyendo mamíferos marsupiales y placentarios. Esos “termómetros del pasado” que los anillos de crecimiento representan ayudarán a desentrañar cómo funcionaba el ecosistema de la región en un tiempo en que era totalmente diferente a la estepa fría que conocemos hoy. Este descubrimiento podría revolucionar nuestro entendimiento sobre la evolución del paisaje y la fauna de la Patagonia.


