Preocupación por el Arroyo Angostura: Entre la Conservación y el Interés Privado
Recientemente, el Directorio del Ente Autárquico Administrador y Científico Técnico del Área Protegida Parque Municipal Llao Llao ha expresado su preocupación ante un documento promovido por el Club Náutico Lago Moreno. Esta iniciativa busca recolectar firmas para intervenir en el Arroyo Angostura, un área reconocida como ambiente protegido. Según el informe del Ente, esta propuesta no solo contraviene la normativa vigente, sino que también podría llevar a consecuencias ambientales irreversibles. Es importante destacar que una sentencia judicial de 2016 prohíbe expresamente cualquier tipo de intervención en el arroyo, un fallo que sigue vigente y cuyo cumplimiento es fundamental para la conservación del ecosistema.
Investigaciones recientes, realizadas por destacados científicos del CONICET y de la Universidad Nacional del Comahue, avalan las preocupaciones del Ente. Estos estudios han evidenciado que alterar el equilibrio hídrico de los lagos interconectados —como el Nahuel Huapi, Moreno, Morenito y Ezquerra— y sus cursos de agua asociados, entre los que se encuentra el Arroyo Angostura, podría tener impactos negativos significativos. La delicadeza de este ecosistema resalta la necesidad de manejar cualquier intervención con extrema cautela, considerando que la salud de estos cuerpos de agua es esencial no solo para la biodiversidad, sino también para el bienestar de las comunidades que dependen de ellos.
Además, el Ente Autárquico subrayó la importancia de la Ley Provincial N.º 5801, que declara al huillín (Lontra provocax) como Monumento Natural. Esta especie emblemática necesita una protección rigurosa de su hábitat, lo que implica sancionar intervenciones que lo afecten. El organismo ha dejado en claro que cualquier intento de alterar el cauce del arroyo será denunciado a la justicia con el fin de proteger tanto el fallo judicial en vigor como la integridad del ambiente. El compromiso del Ente con la conservación del patrimonio natural y el cumplimiento de la legislación vigente son pilares fundamentales en la defensa de los bienes comunes de nuestra comunidad.


