La Pasión Frustrada de Ricardo Soulé
El mundo del rock argentino conmemora hoy la partida de Ricardo Soulé, el emblemático guitarrista y vocalista de Vox Dei, fallecido a los 76 años. Pero no será recordado únicamente por su legado musical, sino también por su faceta poco conocida como deportista frustrado. En su adolescencia, Soulé soñaba con ser futbolista y se probó como arquero en Quilmes, donde tuvo la oportunidad de entrenar con el icónico Ubaldo Matildo Fillol. En aquel entonces, pensó que la música podría esperar y se sumergió en el mundo del fútbol.
Entre Goles y Acordes
En la década de 1960, la pasión por el fútbol se entrelazaba con su interés musical. “Antes de que la música explotara en mi vida, fui arquero de Quilmes. Semiprofesional, jugué en la reserva y fui un fanático total”, comentó Soulé en una entrevista. Sin embargo, su recorrido en el deporte no fue extenso: desde la Novena División hasta la reserva, rápidamente fue coqueteando con el profesionalismo. Pero su destino lo llevó a prestar más atención a la guitarra que a los guantes, y así nació uno de los capítulos más importantes de la historia del rock nacional.
Un Legado Inmortal
La música terminó ganando la batalla por su corazón. A los 17 años, Soulé decidió *colgar los guantes* definitivamente y se dedicó a escribir letras memorables, como las de “Libros Sapienciales”. Si bien Quilmes perdió a un arquero prometedor, Argentina ganó un músico que ha dejado una marca imborrable. Hoy, con su partida, la música viaja a través del tiempo y las generaciones, haciendo que su legado, al igual que en su canción “Presente”, *nunca termine*…


