Ezequiel Garay: un campeón en la pista de pádel
Ezequiel Garay, subcampeón del mundo con la Selección Argentina en 2014 y exfutbolista del Real Madrid, se encuentra en una nueva etapa de su vida, alejado del sonido de los estadios y enfocado en el mundo del pádel. Retirado desde 2021, tras una carrera marcada por lesiones y problemas físicos, Garay confiesa que experimentó un “vacío” tras dejar el fútbol, lo cual lo llevó a emprender una nueva aventura: abrir un megacomplejo de pádel en Madrid. Este emprendimiento, PadelG24, ha sido un rotundo éxito y cuenta con 8.000 metros cuadrados dedicados a este deporte, incluyendo 17 canchas indoor, un gimnasio y hasta un restaurante.
De la tristeza al renacer deportivo
“Pasé un año muy jodido”, reconoce Garay, recordando el duro proceso de adaptación a una vida lejos del fútbol profesional. La transformación de un atleta que vivió más de una década llenando horarios con entrenamientos y partidos no fue sencilla. Este exfutbolista, que forma parte de la memoria colectiva por su actuación junto a Lionel Messi en el Mundial de Brasil, tuvo el apoyo incondicional de su familia y un psicólogo para superar esta etapa desafiante. En esa búsqueda de un nuevo propósito, el pádel se presentó como el refugio perfecto. Lo que comenzó como una simple actividad recreativa hoy lo ha convertido en un apasionado del deporte, donde ha redescubierto su lustroso espíritu competitivo.
Recuerdos imborrables y nuevas metas
Aunque Garay se haya alejado de las canchas de fútbol, los recuerdos de su trayectoria siguen vivos. Ha tenido la oportunidad de compartir vestuario con estrellas como Cristiano Ronaldo, a quien coloca en el segundo lugar de su ranking personal, tras la inigualable figura de Leo Messi. Con más de 300 partidos a nivel de clubes, Garay tiene un extenso palmarés que incluye un título del Mundial Sub-20 en 2005 y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2008. A pesar de su sólida carrera y la gloria pasada, hoy el exdefensor específicamente apunta a construir su propio camino en un deporte que lo fascina y lo está haciendo sentir vivo nuevamente.


