Crecimiento Ganadero en Río Negro: Un Incremento Sostenido
En los últimos años, Río Negro se ha destacado por un notable crecimiento en su producción ganadera, un fenómeno que no solo ha elevado el stock bovino de 400.000 a cerca de 700.000 cabezas, sino que también ha mejorado índices reproductivos, alcanzando un 62% de eficiencia. Este crecimiento fue evidenciado por el Gobernador Alberto Weretilneck durante la 30° Expo Rural de la Comarca, donde se celebraron los logros alcanzados en la faena local, que ha visto un incremento del 70%, alcanzando alrededor de 170.000 cabezas al año. Este panorama se complementa con un número en aumento de cabañas bovinas, que han pasado de 10 a 25, mostrando un avance significativo en los estándares de calidad y capacidad de producción.
El éxito en el sector ganadero se debe a una estrategia integral emprendida por la Provincia, que incluye programas ganaderos, financiación para infraestructura, y apoyo en sanidad y asistencia técnica. Se ha puesto un énfasis especial en la generación de condiciones óptimas para la recría y engorde de animales, lo que ha permitido que más ganado sea terminado en la misma provincia. Además, la mejora en la genética de los animales y el uso de nuevas herramientas por parte de los productores son factores clave en este progreso, que se refleja también en los buenos resultados alcanzados en exposiciones nacionales.
Un aspecto fundamental para sostener este crecimiento ha sido la ampliación de la superficie agrícola destinada a la alimentación del ganado. La superficie de maíz ha crecido de 12.000 a aproximadamente 28.000 hectáreas, mientras que las pasturas y producciones forrajeras han superado las 50.000 hectáreas. Esto no solo ha reducido la dependencia de otras provincias, sino que también ha mejorado significativamente las condiciones para la producción ganadera. Las inversiones en riego y en infraestructura eléctrica, como parte del Plan Castello, han facilitado la integración de la agricultura y la ganadería en el Valle Inferior, donde se vienen desarrollando sistemas bajo riego que, además de resultar productivos, sostienen un sistema económico local más robusto.


