La Reflexión de Rodrigo sobre la Carta Orgánica
El 18 de junio de 2026 marcó un momento importante en la discusión sobre la Carta Orgánica de Bariloche, cuando Rodrigo, ex convencional, se pronunció sobre la necesidad de revisar el texto normativo cada dos décadas. En su opinión, el cumplimiento del plazo de 20 años es fundamental, aunque aclara que la flexibilidad también tiene su lugar: “No hay que ir a una precisión de cirujano. Hay circunstancias políticas o sociales que hacen que deba cumplirse el espíritu”, indicó. Esta perspectiva busca priorizar la gestión eficiente de la ciudad y la calidad de sus normas, más allá de un mero seguimiento de tiempos.
La Valoración del Texto Normativo
Rodrigo se mostró entusiasta al referirse a la actual Carta Orgánica, describiéndola como “maravillosa” y “de exposición”. Sin embargo, también lamentó que muchas voces critiquen sin conocerla a fondo. En su opinión, el texto legisla sobre la vida cotidiana del ciudadano, alejándose de especulaciones partidarias y reflejando una visión filosófica sobre lo que debe ser una comunidad. “El error parte de que quienes están muy metidos en la política buscan prevalecer con su pensamiento, cuando lo relevante es la ciudad”, subrayó, recordando el espíritu de la convención que la elaboró en 2007.
Avances y Propuestas Futuras
En su discurso, Rodrigo también realizó una autocrítica sobre la aplicación de la norma, señalando que “lamentablemente no se pudieron desarrollar algunas instituciones” que la Carta Orgánica preveía. Citó el sistema de enmiendas ágil del texto, diseñado para adaptar cuestiones específicas sin requerir una reforma total. Además, anticipó que desde el espacio Todos por Bariloche están trabajando en una propuesta de diseño urbanístico, anunciando planes para llevar a cabo una “juntada” donde se busca transmitir el espíritu de la carta a todos los barilochenses. Este esfuerzo muestra un compromiso hacia el futuro de la ciudad, apelando a la participación y el conocimiento ciudadano.


