Una Noche de Silencio en Junín
Junín fue testigo de un partido que dejó más preguntas que respuestas. A pesar de que River Plate logró empatar con Sarmiento, el equipo no mostró mejoría en su desempeño, lo que resuena en la afición más allá del resultado. La falta de experiencia de Leandro Ponzio como entrenador interino se hizo evidente, mientras que algunos jugadores con trayectoria se mostraron poco activos para dirigir y organizar a sus compañeros en el campo.
Un Mal Arranque y un Lastre Pesado
El empate en Junín podría haber sido un punto de inflexión, pero River sigue acumulando un lastre pesado: son cuatro o cinco derrotas consecutivas en la era Coudet. El desempeño de la segunda mitad fue mejor, pero lo más alarmante es el resultado: el peor inicio de torneo en años, que deja al club en una situación extremadamente delicada. Las victorias recientes de Ponzio parecen haber sido solo un espejismo en el camino al abismo.
La Falta de Dedicación y Nuevos Desafíos
Es comprensible que Ponzio tenga una curva de aprendizaje pronunciada, pero es inaceptable que, en tres semanas, se hayan otorgado seis días libres a los jugadores. Con figuras como Nicolás Otamendi en el plantel, cabría esperar más autogestión por parte de los jugadores para maximizar el rendimiento. “No hay margen de error”, sostiene Montiel, una frase que resuena profundamente en el entorno de River. La pregunta es: ¿podrán dejar atrás este inicio desalentador antes de que sea demasiado tarde?


