Beto Leone y su Memoria Musical
Beto Leone, un destacado referente cultural, ha vivido la evolución del rock argentino desde sus inicios. Su cercanía con bandas que más tarde se convertirían en íconos de la música nacional le ha permitido acumular una impresionante colección de anécdotas y recuerdos. Uno de esos momentos memorables fue su primer encuentro con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, durante un show que prometía ser especial: “Los vi por primera vez cuando invitaron a Luca Prodan a tocar con ellos. Éramos apenas unas 80 personas”, recuerda Leone. Aquella noche, la pasión juvenil y el fervor por Sumo lo condujeron a descubrir un nuevo mundo musical que, años después, arrastraría multitudes.
Leone también tiene un lugar especial para La Renga en su corazón, a quien invitó a un festival solidario en los años noventa donde tocaron para unas 60 personas: “Después volvieron un par de veces más, y la última vez que vinieron ya llenaron el gimnasio de Bomberos”. Estas experiencias compartidas reflejan un periodo en el que las bandas aún soñaban con el reconocimiento masivo. Además, su relación con otros grupos como Los Piojos, Bersuit y La Mississippi fue fundamental en su carrera, a medida que todos buscaban su lugar en la escena musical. “Viajar juntos fue una gran experiencia; no esperábamos que Los Piojos llegaran a donde están hoy”, comparte con cierto asombro.
Hoy, desde su cargo en la Subsecretaría de Cultura, Beto Leone se enfoca en potenciar a los artistas locales. “Es esencial darles prioridad a nuestros músicos, que tienen un gran talento. Está bien que vengan de afuera, pero también necesitamos visibilizar lo nuestro”, enfatiza. En este marco de apoyo a la cultura local, se preparan eventos para julio que no solo celebran la música, sino también las tradiciones argentinas, como concursos de tortas fritas y campeonatos de truco. Este enfoque busca fortalecer el vínculo entre las comunidades y sus artistas, creando un espacio donde la historia y la música de Bariloche florezcan.


