El Estado de Salud de Papa León XIV
El papa León XIV recibió el alta hospitalaria el pasado sábado 17 de octubre de 2026, tras cinco días de internación en el Policlínico Gemelli de Roma. Durante este tiempo, el Pontífice fue operado de un tumor maligno en el pulmón derecho. Su cirujano, Stefano Margaritora, indicó que no existen motivos clínicos que impidan su participación en un viaje a Sudamérica, programado del 6 al 17 de noviembre. Al momento del alta, la salud del Papa era satisfactoria y todos los análisis estaban dentro de los parámetros normales, lo que sugiere una recuperación acelerada.
Un Diagnóstico Sorprendente
El diagnóstico del tumor fue un hallazgo inesperado durante pruebas rutinarias. Según Margaritora, los médicos detectaron una pequeña mancha en las bases pulmonares mientras realizaban estudios de abdomen. “El descubrimiento del tumor maligno del Papa fue absolutamente fortuito”, afirmó el cirujano, destacando que el Santo Padre no presentaba síntomas respiratorios y se encontraba en buen estado de salud al momento de la detección. Durante la intervención, se realizó una cirugía en el lóbulo inferior del pulmón derecho, un procedimiento que el equipo médico describió como habitual.
La Recuperación y el Espíritu del Papa
La recuperación del Papa está promediando los tiempos esperados, y Margaritora estima que podría estar completamente recuperado en aproximadamente diez días. Durante su internación, el Pontífice siguió al pie de la letra las indicaciones del equipo médico, mostrando una actitud colaboradora y un espíritu optimista. Una anécdota que resalta su carácter ocurrió dos días después de la operación, cuando lo encontraron reorganizando las sillas de la capilla del hospital. “Santo Padre, ya estamos nosotros”, le dijo el equipo médico, a lo que él respondió: “No importa, puedo hacerlo, lo hago.” Este tipo de comportamiento no solo refleja su fortaleza, sino también la dedicación del equipo de salud, que incluye a enfermeros, técnicos y cirujanos comprometidos con su recuperación. A medida que se acerca la fecha del viaje, tanto el Papa como su médico continúan monitoreando su salud de cerca, manteniendo la esperanza de que la visita a Sudamérica será fructífera y significativa.


