Un Ataque Impactante en el Barrio Sara María Furman
El 10 de septiembre de 2026, un hecho alarmante ocurrió en el barrio Sara María Furman que ha dejado a los vecinos con una profunda preocupación. Inés, propietaria de un perro llamado Coqui, se vio involucrada en un ataque brutal de un perro de raza pitbull que no solo puso en peligro la vida de su mascota, sino que también había cobrado la vida de otros animales en el vecindario. Este suceso ha encendido un debate sobre la seguridad de los perros en la zona y la responsabilidad de los dueños.
El Ataque
El ataque se produjo alrededor de las 13:40 hs cuando Inés estaba en su hogar. Su perro, como cualquier otro día, estaba disfrutando de su comida diaria. De repente, los gritos de su hermana la alertaron. Inés, acompañada por su hijo, salió al patio y fue testigo de cómo un pitbull blanco y marrón atacaba a Coqui. “El pitbull lo tenía de la zona del cogote, mordiéndolo, hasta que lo arrastró a la calle”, relató Inés, visiblemente afectada. A pesar de los esfuerzos de los vecinos por ayudar, el pitbull no soltaba a su perro y lo arrastró durante una cuadra, estampándolo contra un portón.
Las Consecuencias
Tras el brutal ataque, Coqui quedó malherido. “En un momento, mi perro no se movía. Obviamente yo pensé que estaba muerto”, recordó Inés entre lágrimas. Además del traumatismo que sufrió su mascota, la situación fue crítica para toda la familia: “Mi hijo también corrió peligro de ser mordido”. Afortunadamente, el pitbull decidió soltar a Coqui, quien fue llevado de inmediato a su casa. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Encontraron a Coqui lleno de sangre y vomitando.
La Respuesta de las Autoridades
Después del ataque, Inés se puso en contacto con la fundación Red Canina, que se mostró dispuesta a ayudar a Coqui. Aunque fue trasladado al hospital de Villa La Angostura y no tuvo que ser internado, las heridas eran severas. Coqui estaba “muy inflamado y herido de la boca para abajo”, pero se estaba recuperando y ya comenzaba a comer nuevamente. Sin embargo, Inés se encontró con la dura realidad de que las autoridades, como Zoonosis y Protección Civil, le informaron que poco se podía hacer respecto al pitbull que causó el ataque. Ella solo había visto al perro una vez y no tenía pruebas concretas, pero mencionó que otros vecinos también habían tenido experiencias similares con ese can.
Este caso ha remarcado la urgencia de discutir sobre la tenencia responsable de mascotas y las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos en la comunidad.


