Este miércoles, la situación económica en Argentina fue marcada por un nuevo hito en el contexto del mercado cambiario. La autoridad monetaria completó 51 ruedas consecutivas de compra de dólares en el Mercado Libre de Cambios (MLC), un esfuerzo constante por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para estabilizar las reservas brutas del país. En esta última jornada, se adquirieron US$ 58 millones, pero a pesar de esta compra, las reservas brutas sufrieron un descenso significativo de US$ 226 millones, posicionándose en un total de US$ 44.495 millones. Estos números evocan una preocupación palpable, ya que se trata del nivel más bajo registrado en más de dos meses, evidenciando una tendencia adversa y un reto constante para la economía nacional.
La situación se complica aún más por el contexto de pagos relacionados con compromisos de deuda frente a organismos internacionales, que alcanzan cerca de US$ 450 millones en el inicio de esta semana. A esto se suma una disminución de aproximadamente US$ 100 millones en las cotizaciones, factores que impactan de manera negativa en la estabilidad de los activos internacionales. En paralelo, el mercado informativo estuvo atento al comportamiento del dólar blue, que cerró a $1.415 para la compra y $1.435 para la venta, marcando un aumento de $20 en la semana. Esta alza sitúa al dólar paralelo $20 por encima del precio de venta en el Banco Nación, ampliando la brecha con el dólar mayorista a un 2,9% y reflejando la creciente presión en este sector del mercado.
Por otro lado, los números del mercado cambiario muestran una diferenciación entre los distintos tipos de cambio. El dólar oficial en el Banco Nación se mantuvo en $1.365 para la compra y $1.415 para la venta, mientras que en el segmento mayorista cerró a $1.394. En lo que respecta al dólar contado con liqui (CCL), este operó a $1.472,13, con una brecha máxima del 5,5% respecto al dólar oficial, mientras que el dólar MEP se estableció en $1.421,91, mostrando una brecha frente al oficial de 1,9%. Estos movimientos no solo reflejan la complejidad de la situación económica sino que también plantean nuevos desafíos en la búsqueda de una estabilidad financiera sostenible en el país.


