Debate acalorado sobre el proyecto 516: ¿Licitación para el tratamiento de residuos o vertedero regional?
La discusión sobre el proyecto 516 en Bariloche, que se centra en la gestión de residuos, ha alcanzado un punto crítico. Tras una sesión intensa el jueves pasado, el proyecto volvió a la comisión de Gobierno y Legales, donde se sentaron todos los bloques para debatir un tema crucial: avanzar con una licitación para el tratamiento de residuos en el predio actual por diez años o considerar un vertedero regional. La situación se torna aún más complicada con la presencia de vecinos del Alto, quienes enérgicamente exigen el cierre definitivo del basural, resaltando la necesidad de una solución efectiva y duradera que resuelva los problemas ambientales de la zona.
El corazón del debate sigue siendo la misma pregunta que ha polarizado a los concejales: ¿se debe garantizar una solución a largo plazo con el tratamiento de residuos en el predio actual, o es hora de buscar un vertedero regional? Los bloques opositores mantienen una posición firme en su rechazo al proyecto 516, señalando que es “rígido” en su enfoque tecnológico y presenta ambigüedades jurídicas. Esta falta de claridad ha generado dudas sobre su viabilidad a largo plazo, mientras que críticos como Costta Brutem deslegitiman la propuesta argumentando que carece de “licencia social”, un término que hace referencia a la resistencia de la comunidad afectada a aceptar tal medida.
La discusión se ha intensificado no solo por el contenido del proyecto, sino también por la dinámica entre los concejales. La falta de convocatoria a la legisladora provincial Marcela Abdala, quien había expresado su disposición a colaborar en la problemática, fue un tema candente. Mientras algunos concejales, como Gerardo Del Río, argumentan que el ámbito adecuado de Abdala es la Legislatura provincial, la oposición reclama la inclusión de voces que representen a la comunidad. Adicionalmente, el debate sobre los votos necesarios para llamar a licitación se encuentra en un punto de inestabilidad. Mientras Del Río sostiene que se requieren seis votos basados en un dictamen de la asesoría letrada, los opositores insisten en que son necesarios ocho, complicando aún más la posibilidad de avanzar en este proyecto que afecta a toda la comunidad de Bariloche.


