Un visitante inesperado en pleno centro de Pilcaniyeu
El día miércoles comenzó de manera inusual para los habitantes de Pilcaniyeu cuando un puma irrumpió en el quincho de una vivienda en el centro de la localidad. La dueña, Marta Pichuman, se llevó una gran sorpresa al ser alertada por el comportamiento inquieto de su perra. La mascota, evidentemente alterada, ladraba sin parar, lo que llevó a Marta a investigar la causa de su agitación. Al asomarse al quincho, encontró al felino agazapado y, tras un breve y tenso encuentro en el que el puma reaccionó con un gruñido, la mujer optó por cerrar la puerta y poner a salvo a su familia.
La rápida reacción de Marta y su compañero, Juan Carlos Montes, fue crucial. Una vez que se percataron del visitante, decidieron dar aviso a la Policía de Río Negro, que pronto llegó para asegurar el perímetro y evitar que el puma escapara hacia la vía pública. El despliegue policial fue significativo, ya que no solo se trataba de un animal salvaje, sino también de la seguridad de los vecinos que se encontraban cerca. El esfuerzo conjunto de los propietarios del hospedaje y las autoridades locales dejó en claro que, aunque el puma estaba simplemente de visita, era necesario actuar con prudencia.
Mientras se esperaba la llegada del personal de la Dirección de Fauna para llevar al puma de regreso a su hábitat natural, este curioso episodio puso en evidencia el creciente contacto entre la fauna silvestre y los entornos urbanos. Las autoridades rurales y ambientales están en alerta ante este fenómeno, que plantea interrogantes sobre los cambios en el comportamiento de los depredadores en la región sur. El caso del puma en pleno centro de Pilcaniyeu nos recuerda que la naturaleza a menudo cruza los límites de las ciudades, presentando tanto oportunidades como desafíos.


