La interna del PRO: Tensiones y divisiones en juego
La interna del PRO en Río Negro se encuentra en un momento crítico. Preparándose para las elecciones internas del 17 de mayo, surgieron acusaciones de “carancheo” por parte de dirigentes kirchneristas, especialmente apuntando a la figura de José Luis Berros. Este legislador ya había expresado su apoyo a una colaboración con el partido de Aníbal Tortoriello, quien, con su movimiento CREO, busca desestabilizar la dirección encabezada por Juan Martín. Las críticas no solo se centran en esta relación, sino también en cómo esta estrategia define un intento de fracturar al PRO a nivel provincial, bajo el mafioso ánimo de sembrar divisiones.
La aparición de la legisladora Martina Lacour ha intensificado las tensiones. Con el respaldo del libertario Tortoriello, Lacour busca desafiar la conducción actual de Juan Martín. Dicha situación ha puesto en alerta a varios legisladores del PRO, como Juan Sebastián Murillo, quien no escatima en críticas hacia la participación de Lacour y sus vínculos con otros partidos. Resalta cómo ciertos miembros del PRO, que previamente criticaron a Tortoriello, ahora se alinean detrás de Lacour, lo que genera un clima de desconfianza y fragmentación dentro del partido. El temor a perder la identidad y la coherencia del PRO crece a medida que las elecciones se acercan.
La influencia externa es un tema recurrente en las declaraciones de los referentes del PRO. Murillo menciona la intromisión de figuras vinculadas a otras fuerzas políticas que buscan formar una lista opositora, lo que evidencia una estrategia deliberada para debilitar al partido. La presencia de María Andría, concejal de Viedma, y otros personajes alineados con CREO, invita a cuestionarse sobre los posibles acuerdos y alianzas que se están gestando. Este escenario, en el que el PRO enfrenta la amenaza de convertirse en un “caballo de Troya”, genera inquietud sobre el futuro y la unidad del partido ante el panorama electoral de 2027.


