Propuesta legislativa contra los cotos de caza en Río Negro
El 5 de mayo de 2026, la legisladora provincial de Vamos con Todos, Magdalena Odarda, presentó un innovador proyecto que busca prohibir de manera definitiva la instalación, habilitación y funcionamiento de cotos de caza en el territorio rionegrino. Esta iniciativa se alinea con un enfoque más eco-céntrico, que respeta a los animales como individuos valiosos y seres sintientes. En un contexto donde la caza deportiva ha sido considerada parte de la cultura local, el proyecto propone un cambio profundo que desafía la noción tradicional de la interacción entre humanos y la vida silvestre.
Problemática de la caza deportiva
La leyenda que rodea a la caza deportiva ha creado un circuito exclusivo de turismo cinegético en la provincia, donde operan 14 cotos de caza. A menudo, se habla de cifras exorbitantes: cazadores llegan a pagar 3500 euros por pieza cazada. Sin embargo, Odarda subraya que esta actividad se traduce en una matanza silvestre en busca de trofeos, además de fomentar una visión mercantilista de la vida silvestre. Este tipo de explotación no solo desafía las nociones éticas contemporáneas, sino que también pone en riesgo a especies protegidas como el huemul, el pudú y el puma.
Falta de recursos para la fiscalización
El proyecto también lanza un llamado de atención sobre la insuficiencia de recursos destinados a la fiscalización de estos cotos. Río Negro actualmente cuenta con solo cinco guarda faunas y tres vehículos para vigilar no solo a los 14 cotos, sino también a todas las áreas protegidas de la provincia. Esta falta de supervisión adecuada pone en riesgo la biodiversidad local, exacerbando la situación de especies ya vulnerables. La propuesta sostiene que la fauna silvestre es un bien natural que pertenece a toda la sociedad, planteando que la caza por diversión no solo es innecesaria, sino que fomenta un patrón de violencia que no se alinea con los valores de la sociedad actual.


