La dura realidad del consumo en las pymes argentinas
El reciente relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que el consumo se encuentra en una nube oscura, con una caída del 3,2% en las ventas minoristas de pequeñas y medianas empresas durante abril. Este retroceso no es aislado; se trata del duodécimo mes consecutivo en el que los comercios experimentan una contracción en sus ventas. Desde mediados del año pasado, el sector ha venido acumulando un descenso preocupante, reflejando un patrón que muchos comerciantes no han podido ignorar, con un descenso acumulado del 3,5% en lo que va de 2026. Además, el Índice de Ventas Minoristas Pymes muestra una caída mensual del 1,3% en comparación con marzo, lo que indica que la desaceleración del consumo se está profundizando.
Los pequeños y medianos comercios se ven obligados a ajustar su estrategia para sobrevivir en un entorno económico desafiante. Según CAME, durante abril, la actividad comercial se concentró en productos esenciales y en artículos de recambio estacional. Asimismo, se observó que los consumidores están priorizando las compras que ofrecen opciones de financiación y descuentos. Sin embargo, este contexto no es fácil: el aumento de los costos operativos y de los servicios básicos continúa erosionando la rentabilidad de estos comercios, obligándolos a recalibrar sus expectativas. A pesar de esto, el 53,3% de los comerciantes considera que su situación se mantiene estable en comparación con el año anterior, aunque el 59% opina que el entorno actual es poco propicio para nuevas inversiones.
En medio de este panorama sombrío, se destaca un pequeño rayo de esperanza: las ventas online han crecido un 8% interanual y un 0,7% en comparación con marzo. Sin embargo, este crecimiento no basta para compensar la caída en las ventas físicas. Al desglosar por rubros, seis de los siete sectores analizados han mostrado resultados negativos, siendo los más afectados el bazar y la decoración (-12,3%), la perfumería (-7,2%) y la ferretería y materiales para la construcción (-4,2%). Curiosamente, el único sector que logró un crecimiento fue el de farmacias, con un aumento del 6,1%. Finalmente, las estadísticas también revelan caídas significativas en otros sectores clave como alimentos, bebidas, indumentaria y calzado, consolidando un escenario de consumo debilitado que se siente en cada rincón del comercio pyme argentino.


