La Canarinha se despide sorpresivamente del Mundial 2026
La Copa del Mundo 2026 se tornó en un verdadero tormento para la Canarinha, que se despidió prematuramente tras caer 2-1 ante Noruega en los octavos de final. La eliminación dejó a los hinchas en estado de shock y generó una ola de protestas hacia la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Un grupo de aficionados se congregó en la sede de la CBF en Barra de Tijuca, Río de Janeiro, para exigir una revisión de la gestión y el rumbo del fútbol brasileño.
Protestas y reclamos
El movimiento Núcleo BR, reconocido por su apoyo al deporte brasileño, fue el principal motor de la manifestación. Con banderas que decían frases contundentes como “Respeten la historia de la única pentacampeona” y “Confederación Brasileña Fraudulenta”, los hinchas dejaron claro que no se quedan de brazos cruzados. En un comunicado, enfatizaron que el ciclo de la selección durante el Mundial se enfocó más en problemas fuera de la cancha que en lo futbolístico: “¿Así quieren ser campeones?”, cuestionaron, dejando una clara demanda por “respeto, responsabilidad y una gestión a la altura” de la rica historia del fútbol brasileño.
Un nuevo fiasco en la historia de Brasil
La derrota ante Noruega, impulsada por los dos goles de Erling Haaland, se suma a un historial desalentador para Brasil en los últimos mundiales. Desde 2014, cuando sufrieron una humillante goleada por 7-1 ante Alemania, Brasil no ha logrado llegar a semifinales en la competencia más importante del fútbol mundial. A medida que las críticas aumentan y la presión sobre la CBF se intensifica, los aficionados se preguntan si es hora de un cambio radical en la gestión del fútbol en el país.


