Un Sábado de Turf que se Tornó Violento
El viernes pasado, el Hipódromo de San Isidro prometía una jornada vibrante con 13 carreras programadas y el Clásico Reconquista como evento destacado. Aunque el clima gris y lluvioso no desanimó a los aficionados, lo que debía ser una celebración se convirtió en un triste espectáculo. A su vez, dos facciones de la famosa barra brava de River Plate, conocidos como Los Borrachos del Tablón, se encontraron primero en el bar y luego en la zona de vareo, culminando en una pelea a puño limpio que dejó a muchos preocupados por la seguridad en el turf.
Rencillas en el Turf y la Barra Brava
Las versiones sobre los motivos del conflicto varían según quién las cuente. En una esquina estaba Mauro y Leandro Ferreras, fuertes en la actual jefatura de la barra, mientras que del otro lado se encontraban Mariano Manso, Damián Paz y Tano Munino Casella, todos vinculados al turf: Manso, conocido preparador de equinos, y los Ferreras, de una familia con larga tradición en la actividad. La pelea, alimentada por rencores del pasado y discrepancias en el presente, parece tener raíces tanto en la interna de la barra como en cuestiones gremiales relativas a la Asociación Gremial de Profesionales del Turf.
Consecuencias y Próximos Pasos
La jornada culminó en una confrontación sin precedentes. En medio de gritos e insultos, el conflicto de décadas fue llevado a la acción. Manso, quien resultó ser uno de los más golpeados, expresó en sus redes que sus reclamos sobre el gremio y la caída en la cobertura médica son cuestiones que no se deben ignorar. Desde el gremio, por su parte, se deslindaron de responsabilidades y apuntaron a que estos enfrentamientos son problemas históricos de la barra de River. Mientras tanto, la tensión se siente en el aire, con Manso dejando claro que espera a Ferreras para “liquidar la faena en un mano a mano”. Sin duda, esto no termina aquí, y con el riesgo de que futuras rivalidades escalen, la comunidad del turf y del fútbol permanecen alertas.


