El Índice de Precios de Julio y su Impacto en Jubilaciones y Asignaciones
El pasado jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de julio, que se ubicó en un 2,1%. Este dato no solo refleja la continua inflación en el país, sino que también establece el porcentaje de aumento que se aplicará a los haberes jubilatorios y asignaciones familiares a partir de septiembre. Según el Decreto 274/2024, este ajuste se calcula a partir de la inflación registrada dos meses antes, haciendo del IPC de julio un marcador crucial para quienes dependen del sistema previsional.
Para aquellos beneficiarios del sistema de seguridad social, como jubilados, pensionados y quienes reciben prestaciones no contributivas, el aumento en los haberes será significativo. Por ejemplo, a partir de septiembre, la jubilación mínima será de $428.591,11, y con el bono llegará a $498.591,11. Por su parte, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se incrementará a $342.872,88, mientras que con el bono ascenderá a $414.349,88. Estos aumentos son especialmente relevantes en un contexto donde los precios continúan aumentando, afectando el poder adquisitivo de muchos.
Además, otro grupo importante de beneficiarios son las familias con hijos. La Asignación Universal por Hijo (AUH) se fijará en $154.011,11, y en el caso de la AUH con Discapacidad, el monto alcanzará los $501.473,96. Las pensiones no contributivas también experimentarán ajustes, comenzando en $300.015,36 y llegando a $371.492,36 con el bono correspondiente. Estos nuevos valores no solo aportan un alivio a los beneficiarios, sino que también son un reflejo de la realidad económica que enfrenta el país, donde el aumento continuo de los precios requiere de respuestas rápidas y efectivas del gobierno.


